Cake de otoño con harina de nueces, especias y caramelo de miso

INGREDIENTES: 

  • 340 g de nueces peladas
  • 4 huevos
  • 160 gramos de azúcar moreno
  • Ralladura de un limón
  • Especias para gingerbread o 5 especias (Contiene canela, anís, jengibre y clavo de olor.)

Para el caramelo de miso

  • 200 g de azúcar
  • 100 ml de agua
  • 100 ml de nata (crema de leche) para montar (35% de grasa)
  • 40 g de mantequilla sin sal
  • 1 cucharada de miso blanco (shiro miso)
  • Una pizca de sal (opcional)

Preparación paso a paso:

Caramelo

1. En una sartén grande o una cacerola de fondo grueso, añade el azúcar y el agua.

2. Calienta a fuego medio-alto, sin remover, hasta que el azúcar se derrita y comience a caramelizarse. El color debe ser dorado, pero ten cuidado de que no se queme. Este proceso tarda unos 8-10 minutos.

3. Una vez que el caramelo tenga un bonito color dorado, retíralo del fuego y con mucho cuidado (¡puede salpicar!) añade la nata caliente poco a poco, removiendo constantemente. La mezcla burbujeará y se pondrá espesa. Remueve hasta que quede suave.

4. Agrega los 40 g de mantequilla y sigue removiendo hasta que esté completamente integrada. El caramelo debería estar sedoso y brillante.

5. Incorpora la cucharada de miso blanco y remueve bien para que se integre en el caramelo. Puedes utilizar un batidor de mano si es necesario para asegurar que el miso se disuelva y no queden grumos.

6. Prueba el caramelo y, si lo deseas, añade una pizca de sal para realzar el sabor.

7. Deja que el caramelo se enfríe ligeramente antes de usarlo. A medida que se enfría, se espesará un poco más, pero seguirá siendo un caramelo fluido y cremoso.

Bizcocho

1. Pulveriza las nueces en una picadora o procesador de alimentos hasta obtener una harina fina.

2. Precalienta el horno a 180°C y prepara un molde engrasándolo con un poco de aceite de oliva y colocando una hoja de papel de horno en el fondo para que sea más fácil desmoldar el bizcocho después.

3. Separa las claras de las yemas.

4. En un bol, bate las yemas con los 150 g de azúcar hasta que obtengas una crema homogénea y de color más claro (unos 3-4 minutos).

5. Añade la harina de nueces y la ralladura de limón a la mezcla de yemas y azúcar, y mezcla bien durante unos segundos hasta que esté todo integrado.

6. En un bol limpio y seco, bate las claras a punto de nieve. Para facilitar que suban, comienza a batir a velocidad suave y añade una pizca de sal o un poco de crémor tártaro.

7. Sigue batiendo a velocidad alta hasta que obtengas picos duros y las claras estén firmes.

8. Con mucho cuidado, ve incorporando las claras montadas a la mezcla de yemas, azúcar y nueces. Hazlo en varias tandas, usando una espátula y realizando movimientos envolventes para que las claras no se bajen y la mezcla quede esponjosa.

9. Vierte la mezcla final en el molde que habías preparado.

10. Introduce el bizcocho en el horno precalentado y hornea a 180°C durante unos 60 minutos, o hasta que la superficie esté firme y dorada. Para asegurarte de que está hecho, puedes pinchar el centro del bizcocho con un palillo: si sale limpio, está listo.

11. Una vez fuera del horno, deja que el bizcocho se enfríe por completo en el molde antes de desmoldarlo. Esto evita que se rompa.

12. Este bizcocho está aún más delicioso si lo dejas reposar de un día para otro, así que si puedes, resérvalo para que los sabores se intensifiquen.